Curiosidades - Informaciones
Billy, la construcción y las larvas
SANTUARIO DE SOROCABA
Billy es un chimpancé extraordinariamente inteligente y observador. El ha desarrollado hasta una relación de amistad con algunos obreros de la construcción que trabajan cerca de su recinto. Uno de los jefes de los mismos, que trabaja hace varios años en el Santuario, de nombre Licino, es una persona en quien Billy confia. Hasta tal punto, que él consigue sacar larvas (parasitos) de su espalda y pierna. Una de las tecnicas campesinas para realizar esta operación funciona así: se coloca tabaco en el hueco pequeño que la larva hace en la piel, para poder respirar, de forma que se sienta ahogado, ahí viene el momento crucial, cuando el parasito saca la cabeza para respirar, Licino aprieta con fuerza, para sacarlo mas para fuera, y Billy con la boca o dedos lo saca completamente de su cuerpo. La unión entre ambos es tanta, que cuando Billy descubre algun berne en su cuerpo, y ve a Licino, lo llama, para que lo ayude a sacarselo.
En los ultimos dias Billy ha estado muy ocupado. Es que iniciamos la construcción de un tunel aereo, dentro del bosque, para conectar un nuevo recinto – el mayor del Santuario, con aproximadamente 15,000 metros cuadrados – pero que está del otro lado del bosque. Ese tunel va a conectar los recintos de Billy, Alex, Carol, Bongo y todos los otros con el nuevo. Ese tunel, sin embargo, será diferente, ya que es por dentro del bosque, encima del lecho de un rio seco, y vamos también a construir un salon, para que los chimpancés que lo deseen se queden allí algun tiempo, disfrutando estár en el medio de los arboles.
Billy sigue desde una de sus ventanas, la construcción del tunel, que debe estar pronto en 30 a 40 dias. Cuando yo llego temprano para verlo, antes estaba todavia durmiendo, ahora ya está sentado al pie de su ventana, observando el inicio del trabajo de los obreros, e imaginando cuánto él va disfrutar de ese tunel, cuando esté pronto.
Billy es sorprendente, dias atrás me hizo reir sin parar. En el fin de mi trabajo en el Santuario, yo paso por varios recintos y doy para algunos chimpancés – que ya me están esperando – algunos postres lacteos, gelatina, yogurts, dulce de leche y otras cosas que ellos aprecian. Generalmente, Billy me espera en un extremo de su recinto que es muy largo, frente al de Noel, Tiao y Carlos, que también están allí aguardando. Ese dia estaba lloviendo y Billy no había llegado al punto. Lo llamé y no respondía, ahí fui a su dormitorio, pero allí no estaba tampoco. Observé para dentro por una ventana y ahí lo ví venir andando, con dificultad, ya que con una mano sostenía un paño sobre su cabeza, y con la otra mano se apoyaba en el suelo. Hacía como nosotros humanos cuando llueve, y no tenemos un paragua o una capa, y nos colocamos con una mano cualquier cosa en la cabeza para protegernos. Comenzé a reir, y él se quedó un poco bravo, ya que el había ido a mi encuentro y regresado andando de esa forma. Cuando llegó se sentó frente a la ventana, se colocó el paño sobre la cabeza, y comenzó a disfrutar de todas las cosas que le llevaba, esta vez en doblo, para premiar su persistencia.
Dr. Pedro A. Ynterian
Presidente, Proyecto GAP Internacional
Billy es un chimpancé extraordinariamente inteligente y observador. El ha desarrollado hasta una relación de amistad con algunos obreros de la construcción que trabajan cerca de su recinto. Uno de los jefes de los mismos, que trabaja hace varios años en el Santuario, de nombre Licino, es una persona en quien Billy confia. Hasta tal punto, que él consigue sacar larvas (parasitos) de su espalda y pierna. Una de las tecnicas campesinas para realizar esta operación funciona así: se coloca tabaco en el hueco pequeño que la larva hace en la piel, para poder respirar, de forma que se sienta ahogado, ahí viene el momento crucial, cuando el parasito saca la cabeza para respirar, Licino aprieta con fuerza, para sacarlo mas para fuera, y Billy con la boca o dedos lo saca completamente de su cuerpo. La unión entre ambos es tanta, que cuando Billy descubre algun berne en su cuerpo, y ve a Licino, lo llama, para que lo ayude a sacarselo.
En los ultimos dias Billy ha estado muy ocupado. Es que iniciamos la construcción de un tunel aereo, dentro del bosque, para conectar un nuevo recinto – el mayor del Santuario, con aproximadamente 15,000 metros cuadrados – pero que está del otro lado del bosque. Ese tunel va a conectar los recintos de Billy, Alex, Carol, Bongo y todos los otros con el nuevo. Ese tunel, sin embargo, será diferente, ya que es por dentro del bosque, encima del lecho de un rio seco, y vamos también a construir un salon, para que los chimpancés que lo deseen se queden allí algun tiempo, disfrutando estár en el medio de los arboles.
Billy sigue desde una de sus ventanas, la construcción del tunel, que debe estar pronto en 30 a 40 dias. Cuando yo llego temprano para verlo, antes estaba todavia durmiendo, ahora ya está sentado al pie de su ventana, observando el inicio del trabajo de los obreros, e imaginando cuánto él va disfrutar de ese tunel, cuando esté pronto.
Billy es sorprendente, dias atrás me hizo reir sin parar. En el fin de mi trabajo en el Santuario, yo paso por varios recintos y doy para algunos chimpancés – que ya me están esperando – algunos postres lacteos, gelatina, yogurts, dulce de leche y otras cosas que ellos aprecian. Generalmente, Billy me espera en un extremo de su recinto que es muy largo, frente al de Noel, Tiao y Carlos, que también están allí aguardando. Ese dia estaba lloviendo y Billy no había llegado al punto. Lo llamé y no respondía, ahí fui a su dormitorio, pero allí no estaba tampoco. Observé para dentro por una ventana y ahí lo ví venir andando, con dificultad, ya que con una mano sostenía un paño sobre su cabeza, y con la otra mano se apoyaba en el suelo. Hacía como nosotros humanos cuando llueve, y no tenemos un paragua o una capa, y nos colocamos con una mano cualquier cosa en la cabeza para protegernos. Comenzé a reir, y él se quedó un poco bravo, ya que el había ido a mi encuentro y regresado andando de esa forma. Cuando llegó se sentó frente a la ventana, se colocó el paño sobre la cabeza, y comenzó a disfrutar de todas las cosas que le llevaba, esta vez en doblo, para premiar su persistencia.
Dr. Pedro A. Ynterian
Presidente, Proyecto GAP Internacional








